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La
introducción del pené en el recto femenino no debe
ser considerada una practica homosexual trasladada
al terreno heterosexual. Puede ser una expresión
sexual entre hombres y mujeres tan legitima como
cualquier otra de las muchas que existen.
Lo importante, también aquí, es que el deseo y el
placer se den por ambas partes. Para evitar
incomodidades deben tomarse algunas precauciones:
Historia
No se trata
de una práctica moderna, sino que se ha dado en
todas las épocas y en todos los continentes desde la
Antigüedad. Hoy en día, uno de cada dos matrimonios
confiesa haber probado la penetración anal. A
algunos les gusta y a otros no. Según el informe del
conocido sexólogo Kinsey, una de cada dos mujeres se
declara partidaria de la penetración anal.
Numerosas
parejas practican el sexo anal como "método
anticonceptivo" (es también una alternativa en el
caso de reglas prolongadas o abundantes). Sin
embargo, existen riesgos de embarazo : el esperma
que sale del ano puede deslizarse hacia la vagina… y
algunos espermatozoides son duros de pelar.
¿Práctica tabú?
Algunos ven
en él sexo anal un acto perverso y no natural. Las
autoridades religiosas o laicas lo han condenado con
frecuencia. Determinadas religiones consideran el
coito únicamente como un medio de reproducción, por
lo que condenan también el sexo anal. En algunos
países, se considera un "crimen contra natura" y
"prohibido", incluso para los matrimonios.
Históricamente, el objetivo de estas leyes era
perseguir a la comunidad gay (en donde, por
supuesto, la penetración anal está muy extendida).
Sin
embargo, el sexo anal, como cualquier otra forma de
sexualidad voluntaria, es o debería ser una elección
personal: la pareja es quien decide lo que es o no
aceptable.
¿Qué
gusto se le puede encontrar al sexo anal?
Además de
una sensación física muy placentera, diversos
factores psicológicos entran en consideración. El
sexo anal es una práctica diferente, que hay que
descubrir: la novedad suele ser excitante. Por otra
parte, se tiene la impresión embriagadora de vivir
una sexualidad más "intensa".
ESTIMULACIÓN ANAL
Empieza
explorando la sensibilidad externa del ano de tu
pareja y después pasa a una estimulación más
directa. Puede hacerse manualmente o con un
vibrador. Con la punta del dedo, haz círculos suaves
alrededor de la parte externa del ano de tu pareja,
introduce la punta de tu dedo más o menos un
centímetro dentro del conducto anal y continúa
describiendo círculos en su interior. Necesitarás
lubricar tu dedo y el ano de tu pareja. Si está de
acuerdo, puedes ejercer más presión.
El ano no
pertenece al aparato reproductor, por lo que no está
fisiológicamente condicionado para el acto sexual,
es un órgano contaminado con el material fecal, con
muchos microorganismos. El riesgo de infección se
incrementa, pues el esfínter anal es mas rígido a la
penetración y menos elástico que la vagina, con la
consiguiente mayor fricción ocurriendo mayores micro
traumatismos durante el acto sexual. Tampoco tiene
la lubricación que normal y fisiológicamente tiene
la vagina. El riesgo de contaminación no es
solamente local, las micro fisuras que se producen
durante el sexo anal producen micro sangrado en el
pene y en el ano, que posibilita la contaminación
sangre a sangre, mecanismo por el cual se explica
que el sexo anal sea el de mayor riesgo para la
transmisión del virus del SIDA (VIH) y de otras
Enfermedades de Transmisión Sexual.
El sexo
anal puede producir desgarros musculares en el
esfínter anal. Para los que quieran practicarlo
sigan las recomendaciones: siguientes: siempre use
un preservativo, preferentemente adicione un
lubricante a base de agua que lo podrá adquirir en
una farmacia. Y jamás penetre la vagina luego de
haber penetrado el ano y viceversa. Tanto para la
mujer como para el hombre puede ser una practica muy
placentera pero si se realiza con las debidas
precauciones. El hombre tiene que tener en cuenta
que tiene que estimular y tener muchas precauciones
en estimular y penetrar el orificio anal con mucha
delicadeza y suavidad, para que en ningún caso le
produzca dolor a su pareja sino sensaciones
agradables y positivas. Para el hombre ,no te
olvides que tienes que acariciar a tú pareja, el
clítoris e igualmente si eres un destacado amante o
quieres serlo y la quieres hacer vibrar, los pechos
y algunos golpecitos en sus nalgas. Todo al mismo
tiempo. Ella tiene que disfrutar tanto o más que tú.
ALGUNOS
CONSEJOS PARA LA PRACTICA DEL SEXO ANAL.
A
continuación les mostramos unas prácticas que pueden
realizarse independientemente, o una después de la
otra, para una estimulación progresiva, que
determinará el éxito de sus experiencias anales.
Con la
lengua: el anilinctus
Antes de
detenerse en las nalgas, lame las zonas erógenas de
su compañera. Luego, continúe con la raya, el
contorno del ano, hasta llegar al mismo ano, zona
muy sensible. En esos momentos, su compañera empieza
a sentir una sensación caliente muy excitante.
Con un
dedo o un juguete sexual
Suavemente
Introduzca en el ano un dedo o, mejor aún, un
consolador liso y lubrificado. Deténgase un momento,
para que el esfínter de su compañera se habitúe a
esta nueva sensación. Efectúe luego un movimiento
circular, que ayudará a relajar a su compañera.
Empújelo un poco más hacia adentro, al mismo tiempo
que realiza un movimiento de vaivén; asegúrese de
que su compañera sigue sintiéndose a gusto.
Esta
estimulación puede resultar muy placentera. Puede
realizarse antes de la penetración anal, o acompañar
la penetración vaginal o el sexo oral. La mujer
puede también estimular la próstata de su compañero
y aumentar así la intensidad orgásmica.
Con el
pene : la sodomización
La mujer
puede estar acostada bocabajo, de pie (de espaldas
al hombre), acostada de lado, o sentada encima de él
: en esta última postura controla mejor la
profundidad de la penetración. Si optan por la
postura del galgo, la mujer tendrá que levantar su
tórax para facilitar la penetración. Lubrifique el
pene abundantemente (sobre todo el glande) y el ano.
Comience penetrando lentamente. La primera vez,
quizá no la pueda penetrar completamente, sobre todo
si su compañera no está totalmente relajada. Pero
con un poco de tacto y ternura, no se le deben
presentar mayores complicaciones.
Antes de
llegar a la mitad del camino, deténgase para que
ella se habitúe. Comience entonces a efectuar un
movimiento de vaivén…suavemente. El hombre tiene que
estar siempre muy atento a las reacciones de su
compañera, y detenerse si ella se queja. En dicho
caso, se volverá hacia atrás, hasta que ella se
encuentre más a gusto. El hombre puede estimular
simultáneamente el clítoris, o dejar que se ocupe de
ello la mano experta de su compañera, lo que
seguramente, le producirá un orgasmo muy intenso.
Alcanzada la cumbre del placer, el hombre se
retirará suavemente.
Guía
práctica para aficionados al sexo anal.
La practica
del sexo anal generalmente se lo con practicas
"Denigrantes y sucias", pero esto a cambiado en los
últimos tiempos debido a una mayor información del
tema y son mas las mujeres que integran esta
practica a su vida sexual debido a las siguientes
observaciones:
1. El sexo
anal puede ser divertido, seguro y entretenido si
sigues los pasos adecuados para seguir manteniéndolo
seguro, de lo contrario puede ser doloroso e incluso
peligroso.
2. El ano
puede ser una zona extremadamente erógena, pues
dentro de éste se encuentran mucho más terminales
nerviosas que en otras partes del cuerpo, excepto el
clítoris.
3. La
diversión inicia desde que comienzas a acariciar tu
ano, o el de tu pareja, con un dedo lubricado,
intercambiarlo por el pene o sustituirlo con el uso
de juguetes sexuales o vibrador.
Para poder
disfrutar esta variedad del sexo es necesario
olvidarse de prejuicios y temores al respecto, ya
que debemos considerar que:
1. El sexo
anal NO es una práctica exclusiva de los
homosexuales, aunque claro, ellos lo practican, pero
también es una de las formas de sexo preferidas por
algunas parejas heterosexuales.
2. Algunas
mujeres rehuyen este acto al pensar en "recibirlo"
por el ano, pero no hay razón para este temor si se
toman las debidas precauciones.
3. Muchas
personas experimentan placer al defecar, lo admitan
o no.
4. Tu ano
no es malo, mucho menos es una parte obscura o
misteriosa de tu cuerpo.
5. La culpa
es el inhibidor de las delicias anales y la tensión
es la causa de la incomodidad.
6. El
conocimiento y exploración de tu ano puede
conducirte a placeres insospechados y sin límite.
Así que
deja fuera de tu mente las malas ideas y prepárate
para disfrutar de tu cuerpo.
El sexo
anal es muy placentero si se practica con técnicas
adecuadas así como higiene y sanidad. No es bueno
defecar para asegurarse de que el ano se encuentra
limpio y apropiado. Algunas personas gustan de
hacerse una lavativa, pero, usualmente, esto es más
por estimulación sexual que por necesidad. Una ducha
a conciencia es más que suficiente para garantizar
la higiene. Si no conoces bien a tu pareja, entonces
deberán usar condón, los amantes inteligentes lo
usan, no importa con quien lo vayan a hacer.
Recuerda
tener a la mano un buen gel soluble al agua, una
crema o un lubricante para facilitar la penetración.
A algunos les gusta mucho hacerlo evitando el uso de
éstos, pero es muy doloroso si no lo practicas
regularmente. Si deseas usar un lubricante, mantente
alejada de la vaselina u otros lubricantes a base de
petróleo. Mientras más lubricante uses, más fácil,
limpia, cómoda y placentera será la sesión que
tengas.
En tu ano
se puede insertar un pene largo fácilmente y la
experiencia es muy agradable si consigues relajarte.
Tu ano es como un delgado tubo con un pequeño anillo
muscular al final. El anillo muscular se relaja y
tensa para mantener el excremento dentro y mantener
los objetos fuera. Estos músculos son bastante
fuertes y son controlados parcialmente por la mente.
Tus emociones pueden controlar la tensión en
cualquier momento. Si estás sentado en tu
computadora leyendo esto, flexiona tus glúteos y
experimentarás cómo tu ano se frunce y se tensa. Una
buena penetración anal no será placentera a menos
que tus músculos estén relajados. Esto lleva tiempo
y práctica.
PENETRANDO TU ANO
Primero,
debes estar confortable con tu ano y tu recto.
¿Estás familiarizada con estas regiones o
emocionalmente rehuyes?, si te sientes mal acerca de
tu ano, si
crees que es sucio, primero debes cambiar tu punto
de vista.
Explora tu
ano y encuentra todo acerca de él. Tu recto NO es
sucio. Puedes jugar con el sin sentirte mal. Llena
la bañera con agua caliente o bien en la ducha,
introdúcete en ella y relájate. Usa tu mano
predominante (la derecha si eres diestra), desliza
tus dedos hasta tu vagina. Abre tus piernas y pasea
tus dedos entre tus glúteos y roza el espacio que
hay entre el clítoris y el ano, siente cuan suave y
delicada es esta área. Toca suavemente tu ano con un
dedo, lentamente empújalo a través del músculo del
que hablamos. Mueve tu dedo en movimientos
circulares, poniendo un poco de presión en el borde
de la abertura. Después de unos minutos empuja un
poco adentro, luego afuera. Esto debe sentirse
maravilloso y no debes estar temerosa. Ahora,
intenta acariciar tus labios vaginales y el clítoris
con la otra mano, al mismo tiempo que sigues
haciendo círculos con el dedo en tu ano.
Si jugando
dentro de tu ano se siente bien o si crees que lo
lograrás, sigue explorando. Tómalo con calma y ponte
cómoda. Concéntrate en tu ano y fíjate cuando esté
tenso y cuando esté suelto, qué causa la diferencia
y como puedes ejercitar control sobre esto.
Cuando
tengas el control, puedes insertar dos dedos y
expandirlos, estrechando los músculos. El recto es
una parte robusta y flexible de tu cuerpo y no se
verá afectado por dedos, penes o juguetes sexuales,
a menos que se use violencia. Ten cuidado de objetos
afilados como las uñas, pues pueden arañar; esto
puede ser peligroso así que recorta primero tus
uñas.
Si
encuentras pequeñas piezas de excremento en la parte
final no te preocupes que no te causarán daño y se
puede lavar después, cuando hayas finalizado. Si
encuentras esto ofensivo, puedes limpiar tu ano en
la ducha para poder continuar.
Acuéstate
en tu cama, flexionando tus piernas hasta que los
pies estén cerca de tus glúteos. Delicadamente
lubrica tu ano y tus dedos con algún lubricante o
crema. Comienza despacio, masturbándote con una
mano, mientras llevas la otra hasta tu ano. Presiona
suavemente, despacio y tu dedo entrará en la
abertura. No empujes al principio, encuentra tus
propios límites y disfrútalo. ¡El placer es todo en
esta tarea!. Cuando sientas que tu dedo, o tus
dedos, hicieron el camino a través del delgado
músculo y dentro del suave recto puedes sentirte
incómoda. Esto se debe a que en tu educación te han
enseñado que el ano es obscuro, sucio, apestoso y un
lugar indeseado. Nada puede estar más lejos de la
realidad. Una vez dentro, permite a tus dedos y ano
relajarse mientras acaricias tu vagina y clítoris
con la otra mano. Si el interior de tu ano tiene una
pequeña sensación de quemarse o estar irritado, no
te preocupes, este sentimiento se tornará en placer.
Si te sientes así, mastúrbate hasta el clímax,
manteniendo los dedos dentro de tu ano. Si se siente
bien, sigue explorando tu ano y relajándote.
TENSA TU
ANO
Una vez que
hayas descubierto el placer que tus dedos pueden
brindarte, comienza abriendo la entrada, hasta que
puedas insertar objetos de mayor tamaño. Insertar
objetos suaves de un gran diámetro y largo es el
objetivo. Quizá sientas que tu ano tiene su propia
personalidad y desea hacer las cosas a su manera.
Esta es la separación entre la mente y los
prejuicios de suciedad asociados al ano. Hasta que
descubras esta sensación podrás conocer tu ano y te
sentirás más cómoda y confortable. Encontrarás que
jugar con tu ano es una parte crítica de tu
masturbación.
Cuando te
sientas confortable con los dedos en tu ano, puedes
volverte un poco más agresiva. Inserta tus dedos y
masajea el interior, presionando en círculo,
rotando, tensando el músculo, relajando y encogiendo
tus dedos dentro. Mientras exploras, intenta tocar
con los dedos dentro de tu vagina los dedos dentro
de tu ano a través de la delicada y suave piel que
los separa. Sigue flexionando tus músculos tal como
si intentaras defecar, practica el tensar, relajar,
calmar, forzar tu ano mientras tus dedos permanecen
dentro. Hazlo hasta que la abertura se relaje y no
sientas dolor o incomodidad.
Mira hasta
dónde puedes introducir tus dedos y hasta dónde
puedes separarlos mientras se encuentran dentro.
Cuando hagas esto con comodidad y placer, estarás
lista para intentar con un consolador, estos objetos
son usualmente derechos, lisos, redondos y suaves, y
puedes encontrarlos en cualquier sex-shop.
El "abridor
anal"; es un juguete bastante agradable y está
diseñado específicamente para expandir tu ano y
puede vibrar también, si así lo deseas. Este juguete
viene con un asa fácil de usar y es operado por
baterías que envían excitantes vibraciones anales.
Esto permite estirar la abertura de tu ano sin
comprar numerosos y diferentes consoladores.
Probablemente terminarás comprando un buen surtido,
pero esto es sólo una forma agradable de iniciarte.
Sé cuidadosa de no usar objetos de vidrio, cristal,
plástico rígido, velas, etc., pues éstos pueden
romperse en tu interior, dejando dentro partículas
que podrán dañarte. Mejor compra un buen juguete
sexual y disfruta tus placeres, ya que la única
forma de herir tu recto es con objetos duros o
movimientos violentos.
EXPERIMENTAR ES EL CAMINO A MAYORES PLACERES
Ya te
familiarizaste con la nueva parte de tu cuerpo, tu
ano, ahora puedes comenzar a experimentar con tu
pareja. Debes elegir inteligentemente a tu compañero
y buscar las mismas cualidades que querías la
primera vez que hiciste el amor. Una pareja gentil,
amable y comprensiva es muy importante en el
principio, Explícale como te sientes, lo que quieres
que él haga y cómo quieres que lo haga. De lo
contrario esto sólo te llevará a una mala
experiencia y a echar a perder gran parte del
entrenamiento y cuidado que has practicado.
Encuentra
un compañero que guste del sexo, que acaricie tu
trasero y juegue con tu ano mientras hacen el amor.
También puedes hacer que tu compañero te haga sexo
oral mientras inserta uno o varios dedos en tu ano.
Será más fácil si se encuentra en buena posición
para alcanzar tu ano y tú estarás en mejor posición
para relajar los músculos mientras él juega
gentilmente con tu abertura. Si estás ansiosa o no
puedes relajarte, toma tu tiempo, el sexo anal no es
la cosa más fácil de aprender; si encuentras
dificultades, no te sientas mal, tu ano puede estar
siguiendo malos hábitos o no se está abriendo, toma
tiempo y práctica, pero al final funciona.
Es muy
importante que platiques con tu compañero y le digas
lo que sientes. Un acto placentero que relajará tu
ano es pedir a tu pareja que haga círculos en la
abertura con las yemas de los dedos lubricadas; esto
tiene un efecto calmante y, si tu compañero es
gentil, tu también te relajarás. Si no consigues
soltar tu ano, quizá tengas un bloqueo mental que no
te permitirá ser penetrada. Si es el caso, conversa
con tu pareja al respecto. Si no eres realmente
seria acerca del sexo anal y no puedes relajarte,
tal vez desees visitar a un consejero o un terapista
sexual.
Asumimos
que no tienes serios problemas con la estimulación y
experimentación anal. Ahora es tiempo de tener a tu
pareja penetrándote por el ano.
PROTEGIENDO TU ANO
¡Una breve
advertencia! Si eres confidente con tu amante podrás
tener sexo anal sin protección. Si no estás segura
del todo... usa condón o alguna otra protección.
Sólo sé cuidadosa y no cambies de la penetración
anal a la vaginal, no es buena idea usar el mismo
instrumento, ya sea consolador, pene o vibrador, en
tu vagina inmediatamente después de haberlo usado en
el ano, antes lávalo bien. Es menos riesgoso ir de
la vagina al ano que al revés, así que ya estás
avisada, ve y consigue un buen pene.
Igual que
cuando te masturbas, tómalo con calma al principio.
Si te lastima el ano, y puede pasar, pide a tu
pareja que te penetre gentilmente, un poco de dolor
es normal y aún con el ano relajado tu estado mental
puede causar contracciones. Pronto descubrirás que
el dolor se convierte en dichosas delicias durante
el juego anal.
Al
principio, cuando él entre, tal vez experimentes una
urgencia violenta de ir al baño, esto se debe a tus
reflejos normales de querer excretar cualquier cosa
dentro de tu ano. Esta sensación es similar a las
náuseas cuando aprendes a proporcionar un buen sexo
oral. Quizá también pienses que estás a punto de
orinar o defecar, pero esto es algo común. Pronto te
condicionarás a ti misma a la normalidad de tener un
objeto en tu ano. El gran excitamiento sexual
seguirá; sé paciente y los sentimientos de miedo y
cualquier tensión disminuirán considerablemente. La
penetración gradual y la actividad es la mejor
regla, así que ve con calma. Será difícil por un
tiempo, pero serás complacida con un rápido cambio
de incomodidad a placer erótico.
Después que
tu compañero te haya penetrado profundo, dale una
cantidad lujuriosa de tiempo para acostumbrarse a la
sensación; él sabe que hacer, así que piensa en el
placer y la sensualidad. Intenta masturbándote o
pídele que él lo haga, pues esto es una parte
regular del sexo anal; además incrementará tu
intensidad sexual y deseo.
Intenta
menear tu trasero en movimientos circulares,
mientras él entra y sale lentamente. Aprende a
comprimir tu ano, tensa y afloja para acariciar su
pene. Sabrás si te estás moviendo en la mejor manera
porque sentirás un flujo rítmico y apasionado en tu
cuerpo. Olvidarás dónde estás mientras los
movimientos de tu pareja los hacen fundirse en uno
solo.
BORDEAR
O TENER UNA LENGUA EN EL TRASERO
El lamer el
trasero es una forma muy íntima de explorar anos;
esto aplica a ambos en la pareja. Involucra lamer,
lengüetear y succionar dentro y alrededor del ano;
quizá parezca extraño, porque los traseros eran
considerados sucios y malos. En la actualidad se ha
cambiado este concepto. Aunque es posible adquirir
una enfermedad venérea o hepatitis de una persona
infectada, pero igual puede pasar al hacerlo con la
vagina. Los miedos a bordear son más mentales y
relacionados al olor, sabor y preferencias
personales; para que esto sea más placentero, quizá
ambos deban tomar una ducha antes, lo que eliminará
cualquier olor.
El bordear
es extremadamente excitante porque la abertura de tu
ano es deliciosamente sensitiva y los labios y
lengua muy expresivos. Es tan fácil como lamer la
vagina y las mismas acciones crean reacciones
placenteras.
"Alrededor
del mundo" significa besar y lamer el cuerpo entero
y el ano es una parte del mundo corporal. Tu pareja
lame a través de la piel anal, húmedas lengüetadas
alrededor de la abertura, una y otra vez, arriba y
abajo. Él puede mover rápido la punta de su lengua o
introducirla hasta donde ésta pueda llegar; puede
restregar gentilmente sus labios sobre o succionar
en la abertura, como si quisiera voltear tu piel
hacia afuera. Esto es realmente agradable si se hace
con inserción de lengua. Mientras, tú puedes empujar
un poco hacia abajo, relajando tu ano como si fueras
a defecar, esto expandirá la abertura y le dará más
área para cuidar o mordisquear.
LA
POSICIÓN
Colócate
sobre tus manos y rodillas para que tu ano quede en
el aire; tu pareja se arrodillará justo detrás,
encarando tu trasero. Él se pondrá sobre ti, guiando
su miembro lubricado a tu ano. Rápido o lento,
dependiendo de tus preferencias, él empujará su pene
dentro de ti mientras tú le abres el camino.
Entonces el
empujará su cadera adelante y atrás, moviendo su
miembro dentro y fuera de tu ano. Mientras él te
penetra, manténte quieta o rota tu cadera de un lado
a otro, esta posición es más conocida como "de
perrito" -por razones obvias-, y tiene la ventaja de
facilitar una penetración profunda, combinada con la
libertad de movimiento.
En la
posición "del misionero" te tiendes sobre tu
espalda, levantando tus rodillas hasta el cuello de
tu pareja y pasando las piernas alrededor de sus
hombros. Estarán cara a cara y es más agradable si
colocan una almohada bajo tu pelvis para levantar tu
trasero. Esta posición también permite una fácil y
profunda penetración.
Otra
posición interesante es parados, tu pareja justo
detrás de ti. Apoya tus manos en un pilar, una mesa
o una pared; esta posición es conveniente para
usarse al aire libre. En esta posición no es tan
fácil penetrar, pero hay completa libertad de
movimiento y si no hay donde apoyarse, tú y tu
pareja pueden tomarse de las manos. Si buscas una
posibilidad entre la multitud, la penetración anal
parados es una gran experiencia.
Por
supuesto, puedes tenderte sobre tu estómago con tu
cadera elevada con una almohada y tu pareja se
pondrá sobre ti. Esto es bueno si él no es demasiado
pesado. Te permitirá relajarte y tus manos estarán
libres para hacer cualquier otra cosa. No es tan
fácil una penetración completa con éste método y tus
movimientos están restringidos.
Lo inverso
de lo anterior te permite controlar la velocidad y
profundidad de la penetración. Acuesta o sienta a tu
pareja, móntate sobre él y desliza tu ano hasta
encontrar su pene erguido. La penetración es fácil y
profunda en esta posición y tú tienes el control.
Las manos de tu pareja están libres para acariciar
tus senos o para estimular tu clítoris mientras tu
te deslizas arriba y abajo sobre su miembro. Lo
mejor de esta posición es que también resulta fácil
para tu pareja, pues tú haces la mayor parte del
trabajo.
ALGUNAS
PREGUNTAS Y RESPUESTAS SOBRE EL SEXO ANAL.
¿A través
del sexo anal es posible el embarazo?.
Sólo puede
ocurrir un embarazo si el espermatozoide se une con
el óvulo, en el tercio medio de las trompas de
Falopio, y migran para asentarse en las paredes del
útero. Nada de esto puede pasar en el intestino
grueso.
Sin
embargo, al practicar el sexo anal debe tomar en
cuenta que por efectos de la gravedad, cabe la
posibilidad de que el semen se salga del ano y
llegue a tener contacto con la vulva. En este caso,
dada la capacidad de desplazamiento de los
espermatozoides, es posible un embarazo; aunque la
probabilidad son muy bajas e improbables. Pero en
todo caso hay que tener mucha precaución ya que no
es imposible.
¿Las
mujeres pueden tener un orgasmo durante el sexo
anal?
Existe la
posibilidad que tanto un hombre como una mujer
logren un orgasmo o eyaculación durante la
penetración anal. Los genitales no son los únicos
órganos responsables del gozo o placer sexual. Al
fin y al cabo son aparatos sensoriales que solo
llevan información al cerebro. Ahí es procesada y
traducida a tensión y excitación sexual que puede
promover la fase orgásmica. Bajo esta premisa, tanto
su cuerpo, cualquier parte, como su imaginación,
constituyen poderosos aparatos de sensaciones
eróticas que le permitirán la vía al placer sexual
extraordinario.
¿Es dañino
practicar el sexo anal estando embarazada?.
En
principio no debe haber problemas en practicar sexo
anal si antes lo han disfrutado. Obviamente se debe
tener cuidado de no realizar movimientos que puedan
comprimir el vientre, pero por lo demás, la
penetración anal no implica peligro mayor que la
penetración vaginal.
Si mi
pareja y yo somos fieles, ¿se recomienda de todas
maneras el uso de preservativo para el sexo anal?
La
fidelidad mutua entre dos personas que no tienen
ninguna enfermedad de transmisión sexual, como el
VIH, es la mejor defensa y la mayor seguridad en
estos tiempos tan caracterizados por este tipo de
enfermedades. Sin embargo, en la práctica es
difícil, si no imposible, estar seguros de que
nuestra pareja nos es totalmente fiel. Recuerda que
una sola relación sexual puede ser suficiente para
contagiarse, inclusive con el VIH.
La
penetración anal es el comportamiento sexual de
mayor riesgo para la transmisión del virus del SIDA,
y debido a que hasta ahora esta enfermedad es de
evolución mortal, se recomienda ENFÁTICAMENTE a
todas las personas que practican o experimentan la
penetración anal, que utilicen un preservativo o
condón, y un lubricante de base acuosa, y no oleosa,
pues los de base oleosa debilitan el material del
condón. Un ejemplo de un lubricante que NO debe
utilizarse con el condón es la vaselina.
El sexo
anal es la estimulación del ano de su pareja:
manualmente, oralmente o con la penetración anal (el
hombre introduce su pene en el recto de la mujer).
No se trata de una práctica sexual reservada
únicamente a los homosexuales, como algunos quieren
ver, sino que es apreciada por muchas parejas
heterosexuales. Puede ser un fin en sí mismo, o
acompañarse de otras formas de estimulación. Por
ejemplo, el hombre puede introducir un dedo en el
ano de su compañera mientras que la penetra por
delante.
Penetrar a
la mujer por detrás puede ser muy agradable, tanto
para el hombre (el ano es menos elástico y más
estrecho que la vagina; por lo que el pene está más
ceñido) que para la mujer (en el ano existen
abundantes terminaciones nerviosas). Muchas mujeres
que practican habitualmente la sodomía alcanzan el
orgasmo únicamente con la penetración anal, y se
refieren a este orgasmo como algo "diferente" y
nuevo. |