Mi nombre es Tania y tengo 24 años, esta historia comienza hace aproximadamente 1 año y medio, en aquel tiempo mi experiencia sexual era mínima, pero fue y sigue siendo muy gratificante al lado de mis dos parejas Eduardo y Janeth (Somos un trío M-H-M). Cabe señalar que Eduardo y yo trabajamos juntos, en alguna ocasión que regresábamos de la oficina, sobre la avenida calzada de Tlalpan había un trafico congestionado, que aproveche para besar a mi esposo, mientras tanto, baje lentamente la mano a su entrepierna, acto seguido yo colocaba su mano en mi vulva, y me percate que estaba erecto, situación que le pregunte bromeando el motivo de su excitación, el respondió con una sonrisa mientas al mismo tiempo observaba a las sexo servidoras que estaban paradas sobre la avenida.

Minutos después le volví a preguntar, si su excitación se debía a que había puesto su mano en mi vulva o por las prostitutas, lo que respondió con una sonrisa picara y que se debía a las dos cosas.

Tania – Te excitan esas mujeres?
Eduardo – Si, no sé el motivo pero llaman mucho mi atención ese tipo de mujeres!
Tania – Es decir, te gustan las prostitutas?
Eduardo – Así es, se me hacen unas mujeres muy cachondas!
Tania – Te gustaría verme vestida de puta y parada en una esquina?
Eduardo – Si me gustaría mucho verte así!
Tania – Te gustaría que en realidad sea una puta?
Eduardo – Me encantaría!

Termine la conversación dándole un beso y una sonrisa picara, paso un par de meses y un día Lunes fuimos a comer yo, mi marido y una chica que trabaja con nosotros (A la que nombrare Alejandra). Con Alejandra me llevo un poco pesado y durante la comida surgió una broma que entre Alejandra y yo nos daríamos un beso, situación que mi esposo no desaprovecho para hacerme una apuesta.

Eduardo – Tani té apuesto a que no logras darle un beso a Alejandra!
Tania – Ok, acepto la apuesta y como va a ser el pago?
Eduardo – Ok, si le das el beso me desnudo en la oficina!
Eduardo – Si no logras dárselo después de comer, me cumples lo que hace dos meses me preguntaste sobre calzada de Tlalpan!
Tania – Que te pregunte?
Eduardo – Que si me gustaría, verte ya sabes como!
Tania – Ok, ya me acorde y va la apuesta!

Terminamos de comer, salimos del Restaurante y a una cuadra antes de llegar a la oficina intente en diversas ocasiones besar a Alejandra en la boca, situación que corríamos como niñas sin lograr alcanzarla, hasta que llegamos a la oficina y perdí la apuesta.

Eduardo – Corazón, perdiste!
Tania – Si y te la voy a cumplir, tu dime cuando!
Eduardo Te parece bien, el próximo Viernes!
Tania – Ok

Y así paso el Martes, Miércoles, Jueves y el Viernes en cuando despertamos mi esposo me dio un beso y me dijo “Hoy debes pagar una apuesta”. Yo gustosa, excitada pero a la vez nerviosa, guarde en una bolsa una minifalda de latex negro que me llega a la altura de las nalgas, medias de liguero negro y unas zapatillas de plataforma con tacón muy alto y transparentes. Nos fuimos a trabajar y a salir me di cuenta que mi esposo había hecho su tarea, ya que llego directamente a un punto de calzada de Tlalpan, se bajo del coche y se dirigió con una señora (A la que nombrare Gina) , la cual se acerco y me dijo:

Gina – Hola Tani tu marido me contacto y me comento su fantasía!
Tania – Si, tengo que pagar mi apuesta, pero estoy muy nerviosa!
Gina – No te preocupes, mira aquí se cobra $ ....., tu marido va a estar a tu lado, cámbiate de ropa y a realizar sus fantasías, ok!
Tania – Ok.

El hecho de platicar con Gina y saber que mi marido estaría a mi lado en todo momento, me hizo sentir mas cómoda, segura y sobre todo muy excitada de que mi marido me vería como una verdadera prostituta. Me cambie rápidamente la ropa de oficina por la minifalda, las medias, zapatillas y baje del auto para caminar un par de metros junto a otras chicas y pararme a su lado con mi cachondo atuendo. Minutos después se comenzó a humedecer mi vulva al sentir las miradas de deseo y lujuria que caían sobre mí, de los automovilistas y los trausentes que pasaban por ahí, y el primero:

Cliente – Hola preciosa, vamos!
Tania – Por supuesto, te va encantar!

Inmediatamente me subí a nuestro coche y nos dirigimos al hotel que nos indico previamente Gina, al llegar me baje y nos dirigimos a la recepción, llego el cliente y pago la habitación. Mientras tanto mi esposo observaba a unos metros de distancia.

El cliente y yo nos dirigimos a la habitación y al mismo tiempo observe a mi esposo, que inmediatamente reconocí su mirada de excitación. Afortunadamente la habitación quedaba sobre el mismo pasillo de la recepción, con una ventana que daba al pasillo, entramos e inmediatamente cerré las cortinas para que el cliente no se diera cuenta que estaba la ventana abierta. Yo supuse que mi marido estaba justamente afuera de la ventana escuchando y cuidando de mi.

En ese momento me fui desnudando lentamente al mismo tiempo que el cliente hacia lo mismo, me acercó a el y comencé acariciar su miembro para después colocarle un condón. Empecé con la lengua a recorrer cada centímetro de esa verga que entraría en mi, de arriba a bajo acariciar sus testículos, mientras tanto el cliente decía (Y mi esposo escuchaba):

Cliente – Que rica lengua tienes!
Cliente – Que rico lo chupas, eres la mejor puta!
Cliente – Asiiii mamalo puta, te gusta?
Tania – Me encanta la verga, por eso soy puta!
Cliente - Que deliciosas tetas tienes!
Tania – Mmmmmm pues tómalas soy tu puta!
Cliente – Ooooo si mami, chupamela así, que deliciosas nalgas!
Tania – Te gustan?
Cliente – Si las tienes muy ricas!
Tania – Pues entonces, méteme tu verga!

En ese momento deje de chupar y succionar su verga, el se acostó y yo me subí en él tomando su miembro entre mis manos para introducirlo en mi húmeda y excitada vulva (al saber que mi esposo estaba escuchando todo). Subía y bajaba lenta y rápidamente de aquel miembro que me penetraba con fuerza y deseo mientras al mismo tiempo tocaba y chupaba mis senos, mientras tanto apretaba mis pezones erectos.

Cambiamos de posición, yo me acosté sobre la cama con las piernas abiertas para recibir su miembro erecto en mi vulva, me levanto las piernas abiertas mientras él entraba y salía de mi sexo constantemente:

Cliente – Así ábreme tus piernas puta, que rico!
Tania – Si papi cojéeme, ábreme las piernas para que metas tu deliciosa verga!
Cliente – Ummmm.... Que rico te mojas!
Tania – Méteme tu verga, dime que soy una puta, una ramera!
Cliente – Si puta, se coge muy rico contigo!

Después saco su miembro, indicándome que me pusiera de “perrito”, no si antes incorporarme para lamer de su miembro los jugos de mi vulva, para después ponerme en dicha posición. Se acerco a mí para frotar y golpear su verga entre mi vulva y mi ano, para después meterla en mi vulva de un solo golpe (hecho que no le costo trabajo, de lo húmeda que estaba), me tomo de la cadera con sus manos para cogerme:

Tania – Así cogeme, méteme tu deliciosa verga, trátame como la puta que soy!
Cliente – Si puta, eres una ramera, párame tu culo para que te meta la verga!
Cliente – Que ricas nalgas tienes, que rico las paras!
Cliente – Te gusta la verga?
Tania – Me encanta que me cogan, me encanta la verga!
Tania – Soy una puta y me encanta parar las nalgas, para que me cogan!

Mientras el cliente me penetraba en esa posición, acariciaba y apretaba mis senos, me daba unas pequeñas nalgadas al mismo tiempo que me decía que era una puta, una zorra, una ramera. Mientras tanto yo me humedecía aun más, de saber que estaba escuchando mi esposo y que estábamos cumpliendo nuestra fantasía.

Minutos después el cliente dejo de moverse, dejando su verga en mi vulva:

Cliente – Oooooooooo, no te muevas, ooooo

En ese momento comencé a moverme en circulos, con mas fuerza mis caderas ya que estaba terminando. Tomando su miembro, lo saque de mi vulva y comencé a recorrer su verga con mi lengua por todo condón. Momentos después me di un baño, me vestí y salí de la habitación para encontrarme con mi esposo, quien mostraba una sonrisa de oreja a oreja:

Tania – Escuchaste mi amor?
Eduardo – Todo, con lujo de detalle!
Tania – Te gusto mi debut de puta?
Eduardo – Me encanto, muy caliente, muy cachondo, me tienes muy excitado!
Tania – Ya pague la apuesta y lo haremos las veces que quieras!

Acto seguido debido a lo excitados que estábamos, nos dirigimos a la recepción y alquilamos otra habitación, subimos y ......... eso me lo guardo para mí, debido a lo especial de los momentos que paso con mi esposo. Lo que sí puedo mencionar es que hicimos el amor de la manera más erótica, sensual y cachonda que se puedan imaginar.

Esta experiencia fue muy gratificante en nuestra sexualidad de pareja, con motivo de nuestras fantasías. Incluso hemos decidido agregar esta fantasía como una actividad regular. Pero cabe señalar que aun que sea parte de nuestras fantasías y sexualidad, separamos perfectamente nuestra vida Swinger (Que para nosotros es un etilo de vida) del entretenimiento para adultos.

Tania, Eduardo y Janeth (Erotismo69)
parejaswje@hotmail.com