Llegue a la noche de bodas con mi himen intacto, pero me di vuelo en la cama dándole rienda suelta a mi temperamento. Les voy a contar como fue:

Tengo dos años de casada, pero tengo 4 años de tener relaciones sexuales. Aclaro que con mi marido que además fue mi único novio nunca tuve relaciones hasta el día de la boda, aunque algunas veces fajamos, nunca pasó de ahí. Mi educación tradicionalista me indicaba que el sexo solo era para reproducirse y tener relaciones para otra cosa era pecaminoso. Nunca me fijé en otros hombres pero, un día que mi novio me dio un buen faje, el quería ir hasta el fondo, yo no se lo permití, él se enojó, al día siguiente era sábado y aunque no tenía que ir a trabajar, fui porque tampoco tenía nada que hacer, ya que mi novio no me iba a hablar en varios días- allí encontré a un compañero de trabajo que tampoco tenía nada que hacer, su esposa y su hija estaban de viaje. Nos llevábamos muy bien y como suele suceder en algunas cuestiones sobre todo de sexo las platicábamos, cosa que no me hubiera atrevido a platicarlas con mi novio.

Llegue a media mañana, y para platicar más a gusto, nos fuimos a comer y por primera vez me tomé dos copas en la comida. Al salir empezó a llover y nos mojamos, le propuse que primero fuésemos a mi casa para cambiarme, yo vivo sola porque soy de provincia. Nunca habían entrado ni las compañeras, pero ese día no sabía hasta donde quería llegar. él me dijo que traía algunas películas en su portafolio, pude ver que una era una película de esas que sacan en los hoteles a las parejas que ocasionalmente van. Mi curiosidad fue tanta que le dije que la pusiera. Pudimos ver todo lo que hacían. Vimos a una pareja en que hacían sexo anal, y se veían muy contentos, cosa que yo no pensé que fuera así. Mi compañero me dijo -ya vez como gozaron el momento. -y así ¿no se pierde la virginidad?, -claro que no, pero se necesita que estén los dos de acuerdo.

Sin saber en que momento sucedió cada vez estábamos más cerca uno del otro, y con menos ropa, le pedí que no me fuera a quitar la virginidad y me aseguró que solamente lo que yo quisiera. Me sorprendí cuando me empezó a hacer sexo oral y tuve mi primer y delicioso orgasmo. por mi parte me llevé el pene a la boca y me gustó mucho cuando se vino, me los trague todos. dijo abre las piernas, pero me negué, me empezó a sobar las nalgas, y empezó a meter un dedo en el culo, después dos, me puso en cuatro patas y me ensalivó y empezó a penetrarme poco a poco, era doloroso, cuando entró la punta se detuvo un poco y me preguntó ¿te gusta?, dije sí me empuje un poco, penetró más y empezó a darme una cogida que hizo venirme dos veces, el se vino y me llenó el culo de leche.

Al rato nos metimos a bañar. Cuando íbamos a vestirnos ya estaba caliente, de verle el pito todo rosadito, le empecé a dar besos y se volvió a parar, entonces me volví a quitar los calzones y me senté en el pito, esta vez si me lo enterré hasta el fondo, lo estuve cabalgando hasta que nos vinimos nuevamente.
Cuando el se retiraba le di las gracias. A partir de entonces cuando menos una vez a la semana nos escapábamos a algún lugar solo para coger como desesperados. Llegue virgen y desde que me casé no volví a tener relaciones con mi compañero, aunque siento muchas ganas. Mi esposo me ha querido dar por las nalgas, pero yo no se lo permití, por miedo a que se dé cuenta que ya está muy abierto. Pero él cree que fue él primero..

Por: Blanca Hernández.   blancahh54@yahoo.com.mx